Bosnia Herzegovina logró lo impensable, sacar de combate a Italia que por tercera vez consecutiva no clasifica a una Copa del Mundo.
Italia se puso a ganar a los 15 minutos por medio de Moise Kean con una asistencia de Nicoló Barella. Pero la alegría le duró poco al conjunto dirigido por Genaro Gattuso que tuvo que ver como Alessandro Bastoni era expulsado al minuto 41 dejando a Italia remando contra la corriente en suelo extraño.
Bosnia mantuvo la disciplina táctica, es decir, ir al ataque sin descuidar la defensa donde un contragolpe hubiese sido letal. Al descanso la visita ganaba.
Los bosnios propusieron, pero las mejores oportunidades las tuvo el conjunto italiano que no supo aprovecharlas. La resistencia era fuerte y los de casa volvieron a presionar.
La insistencia tuvo sus frutos al 79 cuando Harís Tabakovic lograba batir a Dounnaruma para empatar las acciones. Italia estaba en problemas y no le quedaba otra que cerrar filas con 10 jugadores.
La resistencia dio resultados, incluso una falta en el borde el área pudo haber cambiado el destino, pero el disparo fue pobre en potencia y dirección.
El tiempo extra se vio a una Bosnia atacando, pero sin poder ofensivo en sus disparos que no fueron problema para la zaga italiana. Las cosas se tuvieron que resolver en los tiros de penal donde Bosnia no dudó en cruzar al portero italiano mientras que Italia erró dos que fueron definitivos para su tercera eliminación consecutiva rumbo a un mundial.