Britney Spears llegó de manera voluntaria a un centro asistencial de tratamiento luego de su arresto en marzo. Un representante de la estrella confirmó hoy a la revista People su ingreso voluntario.
La rubia de 44 años había sido arrestada por sospechas de conducir bajo los efectos de las drogas y el alcohol en la localidad de Ventura, California, fue liberada al día siguiente donde manifestó mediante un comunicado que el incidente fue desagradable e inexcusable.
"Britney va a dar los pasos correctos y cumplir con la ley y, con suerte, este puede ser el primer paso en el cambio que se debe hacer en la vida de Britney. Con suerte, ella puede obtener la ayuda y el apoyo que necesita durante este momento difícil", se lee en el comunicado. "Sus hijos van a pasar tiempo con ella. Sus seres queridos van a idear un plan necesario para prepararla para el éxito para el bienestar".