Deisy Fidelina Rivera Ortega, de origen salvadoreño, fue arrestada el pasado 14 de abril en la ciudad de El Paso, Texas, cuando asistía a una entrevista con inmigración, en el marco del programa “Parole in Place”, que permite que familiares indocumentados de personal militar permanezcan legalmente en los Estados Unidos.
Rivera Ortega es esposa del sargento de primera clase del ejército norteamericano José Serrano, de origen estadounidense, con 27 años en la milicia. Ella enfrenta una posible deportación a México.
El militar declaró a ABC News que su esposa y el han estado haciendo todos los tramites. “Ella va a trabajar o a la iglesia, esa es la vida de mi esposa Daisy”.
Sin embargo, la salvadoreña quien trabaja para IHG Army Hotels en Fort Bliss, cuenta con un permiso de trabajo válido hasta el 2030 de acuerdo a documentos revisados por ABC News, pero tuvo que asistir a una entrevista en inmigración cuando sujetos no identificados llegaron a detenerla.
“Al final del pasillo, mi esposa fue detenida... la esposaron y se la llevaron”, dijo Serrano a ABC News. “Y nadie me dijo nada, incluso cuando estaba preguntando: "Oye, ¿que está pasando? ¿que está pasando con ella?”.
Según el militar, su esposa corre el riesgo de ser deportada a México, donde no tienen ningún vínculo, por lo que para él podría ser imposible debido a las restricciones que tiene el Ejército sobre ese país, según el abogado de la pareja.
Mientras tanto, el Departamento de Seguridad Nacional dijo a ABC News que, Rivera Ortega ingresó ilegalmente al país y emitió una orden final de expulsión. “Rivera Ortega permanece bajo custodia de ICE en espera de ser removida”, dijo un portavoz del DHS.
Pero, el abogado de la salvadoreña, según documentos judiciales, argumentó que Rivera Ortega no recibió una orden final de expulsión y dijo que debido a que un juez de inmigración le otorgó la retención de expulsión de El Salvador en 2019, no está sujeta a expulsión inmediata.
“Ella tiene derecho a impugnar esas designaciones de terceros... tiene derecho a impugnar cualquier despido”, dijo Kozik. “Estamos completamente en la oscuridad, y es por eso que hemos tenido que ir a la corte federal para detener esto”.
Serrano dijo a ABC News que ha estado viendo a un médico por trastorno de estrés postraumático y que había permanecido estable hasta que su esposa fue detenida la semana pasada.
“No puedo dormir ni siquiera con el medicamento, ni siquiera puedo leer”, dijo a ABC News. “Es súper doloroso y estresante no poder hacer nada”.